sábado, 13 de septiembre de 2008

Lagrima de Metal, Beso de Aire

Sus manos se enredaban con su corto cabello azabache tumbada en el banco metálico junto el río en el atardecer de un día mas. El mismo día y el último que las palabras ya no eran capaces de tener un significado mas haya de las miradas de ambos. La joven se apoyaba en el frío metal con sus manos, aferradas como para no avanzar ni un solo palmo mas. El se acercaba mas y mas tanto que su aliento se hizo mas profundo que la leve brisa, y el sonido del entreabrir de sus labios llamo a la humedad de los de la joven.

-Si me besas todo abra acabado -dijo la joven
-Todo habrá acabado igualmente- le replico

-Entonces prefiero que no lo hagas y que solo soples a mis labios como si fueras la brisa que ahora acaricia mi cuerpo, cuando quizás deberían ser tu manos. -decía mientras cerraba lentamente los ojos- Arrójalo despacio y ve alejándote poco a poco de mi. Que sea...despacio..que sea suave...que sea inolvidable...

El soplaba poco a poco en sus labios hasta que su aliento se mezcló con la brisa, desapareciendo paulatinamente hasta que yo solo quedo la nada. Y fue entonces cuando la joven que aun sujetaba un pequeño cuaderno en sus rodillas leyó de nuevo aquello que había escrito antes del fin de su cuento.

"Eso es para mi el beso, cuando rebota mi aliento contra la pared que duermo"

viernes, 12 de septiembre de 2008

Pinzas en el aire, pies en la tierra


De puntillas la joven intentaba colocar la ropa que esa mañana deseaba tender. Tan sumergida en sus pensamientos no se percató de que alguien se acercaba lentamente tras su espalda.
Se quiso alzar tantos la jovencita que casi parecía estar caminando con los dedos de los pies, justo cuando el muchacho tras de ella agarrándola fuertemente de la cintura la alza para que alcancé el cordel.

-Déjame que te ayude a estar mas cerca del cielo- dijo el joven con voz dulce.

Se tendieron servilletas, camisas y calcetines. Se cogieron con pinzas sentimientos y palabras pronunciadas. Cada cual es libre de interpretar el cielo a su antojo. Cada uno somos nuestro propio astrónomo, pero realmente mientras ambos miraban como ondeaban los retales blancos del pasado, se preguntan sin decirse nada:

¿Quien esta mas cerca del cielo? El que casi lo toca sin de puntillas ponerse o la que al ser alzada abandona el tacto del suelo.

El tiempo es como un cordel que se va llenando de ropa, solo puedes tirar en un sentido. El cordel es un transcurso entre las prendas del pasado y las de tu madurez. Pero lo guardado y tendido cuando llueve y sopla el viento debe de ser recogido.

Él nunca mas le ayudo a tender, y ella mira al cielo de puntillas, esperando que llegué el día que sus pies se alcen solos para ir tras el...

viernes, 29 de agosto de 2008

Los ojos del Bosque - Bajo mis pies -

El sol con su luz, vuelve las hojas verdes del árbol en el que se posan los niños en doradas. Descalzos, ambos valanzean los pies mientras se sonríen el uno al otro comtemplando la distancia que les separa del suelo. La niña del camión blanco comienza a tararear mientras balancea un pie y el otro, a la vez que el niño que le mira por el rabillo del ojo, intenta reconocer la melodía.

-Na na na...-vocaliza mientras convierte el rumor del canto en sonido proviniente de sus labios.

"Veo yo bajo mis pies
sobre el cielo,veo yo
El viento escucha mi canción,
Veo luz bajo mis pies"

El niño se le queda mirando embobado mientras divisa una figura que nace bajo la sombra de ambos. Entonces pega un salto y la mira desde arriba, mientras ella sigue valanzeando los pies y cantando. El viento remueve las hojas y sus destellos deslumbran al chico que al protegerse de el con la mano, ve a la niña cada vez mas lejos. Y es entonces cuando al ser alejado de ella por una mano extraña comprende aquello que los ojos no ven. Entiende que la canción no podía sonarle, al igual que no se esperaba que al alejarse cada vez mas ya no sintiera la necesidad de cubrir su rostro con la mano que le cubre del sol y del cielo.